
El Festival Manolito de María volvió a demostrar este fin de semana por qué es una de las grandes referencias culturales del inicio del verano en Alcalá de Guadaíra. Numerosos aficionados al flamenco se dieron cita en los jardines del Auditorio Riberas del Guadaíra para disfrutar de una velada marcada por la calidad artística, la emoción y el reconocimiento a las raíces flamencas de la ciudad.
Organizado por el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, el festival reunió a representantes municipales, encabezados por el delegado de Cultura e Identidad, Christopher Rivas, en una noche que puso en valor la esencia más auténtica del flamenco y el papel que este arte desempeña en la identidad cultural alcalareña.
La voz de Alcalá